Conocé a la gallina mapuche, la que pone huevos verde azulados

No encontraron la gallina de los huevos de oro pero perfeccionan a la gallina de los huevos verde azulados. En el Centro de Formación Profesional Agropecuaria (CFPA) N° 2 de San Patricio del Chañar diez alumnos, que además son productores y docentes, con el apoyo de diferentes organismos, trabajan en lograr una genética adecuada que permita obtener una gallina criolla o araucana de calidad para la zona.

Tan patagónica como El Chañar, se la conoce como “gallina mapuche”, “quetra” o “kollanka” (sin cola). El proyecto de extensión y formación comunitaria, que la llevó al Centro de Formación Agropecuaria intenta fortalecer y extender la raza para la producción de huevos. El fin es que los granjeros locales puedan tener autonomía y proyección emprendedora.
“El proyecto se presentó desde el puesto de capacitación para reflotar las dos razas. Para mejorar la genética seleccionamos las mejores aves de cada granjero para multiplicarlas. Con ese plantel de 13 hembras y dos gallos comenzamos. Ahora ya tenemos la primeras crías que pueden ser padres y seguir mejorando”, dijo Karol Bielkiewicz, docente del Centro.
Lo que más llama la atención de este ave, son sin dudas sus huevos y ese color verdoso o azulado. Según explicaron desde el CFPA N° 2, eso es producto de enzimas que producen un pigmento llamado biliverdina. Sostienen que tienen un excelente sabor y son altamente demandados para su uso en repostería.
“Pone el huevo verde y no es industrial. Es criado a campo. Tiene una yema de mayor tamaño, de mucho color, menor cantidad de agua y la cáscara muy resistente, lo que permite una conservación más duradera de su contenido”, dijo Bielkiewicz.
A su vez, aseguró que la idea de llevarlo a las granjas locales tiene que ver con que el aviar, es un circuito productivo que depende mucho de los insumos. De que el productor pueda comprar un ave ponedora, el alimento balanceado y la idea del proyecto es tener un ave que pueda criar cualquier granjero, con su plantel, aprovechando su rusticidad.
De esta manera la comercialización de aves que son de la región y que están adaptadas a las condiciones climáticas adversas de la zona marcan una oportunidad, pero también ofrecer un producto que no está en todos lados.
“Diferenciarse es la clave. Con esto el producto que se propone es diferente. No solo por el color de la cáscara del huevo, sino porque es más sano, con gallinas que los ponen libres, a campo”, concluyó.
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