http://www.catrielonline.com

11 dic. 2015

Al Dakar sin manos ni piernas

CNdigital(DAKAR)Philippe Croizon ya tiene su buggy para tomar parte en el Dakar. No será este año, sino el próximo, 2017. Antes hay que cumplir un largo trabajo para adaptarlo.Croizon no es un piloto cualquiera.


Su desafío es enorme, posiblemente el mayor que se haya visto nunca en el Dakar y en el automovilismo, pero él es un superviviente. Lo hizo el 5 de marzo de 1994 cuando una descarga de 20.000 voltios pasó a través de su cuerpo durante casi 20 minutos. Las quemaduras fueron brutales, las secuelas, peores aún. Se vio privado de las dos piernas y los dos brazos, que debieron ser amputados. Debió superar larguísimas operaciones y años, casi una docena, de recuperación física y síquica.Pero su mente seguía intacta y las ganas de vivir son quizás mayores a las de cualquier otro mortal, aunque en un momento dado pensó en el suicidio. Pero un día “simplemente decidí vivir”. Y de ahí, la voluntad de afrontar auténticos desafíos. Primero en natación, como la travesía al Canal de la Mancha o el unir los cinco continentes a nado a través de sus estrechos: Gibraltar, Bering, Mar Rojo, Papuasia.En su vía diaria usa prótesis para sus piernas y brazos. Para conducir no. Los dos muñones le bastan gracias a las nuevas tecnologías.En muñón derecho encaja en una cazoleta de cuero a medida unida a un joystik: hacia delante acelera, hacia atrás frena y moviéndola derecha o izquierda consigue activar la dirección. Mantiene el volante, pero sólo como si fuera un indicador; el volante se mueve al compás del joystick y así tiene conciencia de si gira o no lo suficiente.El muñón izquierdo lo usará para activar una serie de botones que le permitirán cambiar de marcha (el cambio será secuencial), poner la marcha atrás, accionar faros, intermitentes a limpiaparabrisas.
Publicar un comentario